Entrada destacada

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un teléfono gratuito de atención a la maternidad.

Nace un teléfono gratuito de atención a la  maternidad en Madrid La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un   teléfono gratui...

15 de noviembre de 2010

Aurora Martínez Orruño matrona entusiasmada con su trabajo.


Pertenece al equipo de Paritorio del Hospital Infanta Sofía








AURORA MARTÍNEZ ORRUÑO



“Mi trabajo nace del amor entre dos personas”.
Madrid. 12 de Noviembre de 2010.
Nos adentramos hasta los paritorios del hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, para conocer cómo desempeñan su trabajo las matronas, cuya función que principalmente conocemos es traer niños al mundo.
Aurora Martínez Orruño, matrona y profesional desde hace más de cuatro años, nos cuenta qué se siente cuando traes un bebé al mundo, cómo fue su primer parto, y muchos otros entresijos de esta especialidad de enfermería.
Aurora siempre tuvo claro que un primer momento dedicarse a lo que hoy en día es su profesión: ser matrona. Cuando terminas enfermería tienes la opción de escoger entre dos especialidades como son, salud mental o enfermería obstétrico ginecológica, o lo que es lo mismo, matrona. Aurora declara que dedició decantarse por ésta última ya que le viene un poco influenciado porque en Zaragoza, su ciudad natal, tiene una tía que es enfermera y trabaja en atención al neonato en paritorio.
“Antes de empezar enfermería y durante la carrera me iba con ella, me enseñaba partos y me presentaba a las matronas, logré conocer el oficio de primera mano y me llamaba mucho la atención”, confesaba Martínez.
Tras estudiar enfermería ejerció esta profesión durante ocho años, donde trabajó como enfermera en la UVI, oficio que recuerda como una experiencia diferente pero a su vez también muy gratificante. Más tarde fue cuando se planteó seriamente prepararse el EIR (Enfermero Interno Residente), un examen con gran dificultad para realizar la especialidad como matrona. Tras superarlo sin obstáculos, realizó los dos años de residencia en el conocido Hospital “La Paz” de Madrid y una vez titulada oficialmente en el 2008, formó parte de la plantilla encargada de inaugurar el paritorio del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes donde a día de hoy, sigue desempeñando sus funciones como matrona en paritorio.











Aurora no lleva la cuenta de los bebés que ha traído al mundo aunque sí lo hacía durante sus dos años de residencia ya que te obligaban a contabilizarlos porque tienes que cubrir una serie de objetivos en cuanto al número de partos y atención al neonato.
“Teníamos que hacer unos ochenta partos en los dos años como residentes y en La Paz al ser un hospital con tantísima afluencia de público podíamos hacer en total unos trescientos… o más”, señala Aurora.
A pesar de haber sido partícipe de cientos de partos, Aurora confiesa que lo que se siente al traer un niño al mundo es muy difícil de expresar.
“Es un momento súper emocionante y por más que hagas y hagas partos te sigues emocionando a pesar de que cada uno es diferente”.





También hay que tener en cuenta que no todos los partos son iguales y son bonitos, los hay complicados, como el primero al que se enfrentó. Entre risas, Aurora confesaba que su primer parto es para no olvidar, tanto que lo define como “un desastre total”. Tras narrar la anécdota podemos decir que no tiene muy buenos recuerdos de su primer parto puesto que se trataba de una señora con muy bajo nivel social y numerosas complicaciones, era su sexto hijo y quería darlo en adopción.
En cuanto al papel que desempeña una matrona en un paritorio su función más esencial es acompañar a la mujer gestante desde que llega a la urgencia hasta el momento que se va de éste área, que suelen ser como dos horas después del parto, cuando ya se traslada a la planta junto a su bebé. La matrona asiste a las mujeres durante el parto pero también, previamente, realizan una labor psicológica bastante importante: Preparan a las mujeres, las tranquilizan, y les cuentan e informan de todo lo que las matronas van a hacer o todo lo que está pasando. “Cada parto es un mundo y ocurre una cosa diferente, sobre todo hay que tratar que tanto la mujer como su pareja tenga confianza contigo y te expresen todas sus dudas”.






En cuanto a las cuestiones más destacadas de las embarazadas minutos previos al parto, Aurora señala: “¿Me va a doler?” o “¿Me van a poner la epidural?”. Durante la dilatación, la pregunta del millón de las familias, sobretodo del futuro papá es “¿Cuánto le queda?”, “¿Va a tardar mucho?”. Una vez ya nacido el niño, lo que más suelen preguntar es “¿por qué no llora?”, y además, poseen una obsesión muy grande con el color de la piel del recién nacido.
Por otro lado, también suelen preocuparse por cuánto miden, que se lo indican una vez que suben a planta, y las mujeres por cuántos puntos le han dado.
Actualmente, vivimos en una sociedad en la que convivimos con personas de diferente raza y cultura, esto también se vive en los hospitales debido a que nuestra sanidad, en España, es de servicio público. En los paritorios, pasan embarazadas de todas las procedencias y la forma que tienen las matronas de enfrentarse al parto según el origen de la gestante, puede ser muy diferente. Según las declaraciones de Aurora, hemos podido conocer que en el Hospital Infanta Sofía las procedencias que más destacan habitualmente son árabe, latinoamericana, rumana y china.
“Lo que más complica la asistencia a una mujer sobretodo es el hándicap del idioma”, explica Aurora.









“Por ejemplo, las mujeres de procedencia árabe exteriorizan mucho el dolor y gritan mucho, mientras que las mujeres de origen chino todo lo contrario, señala.

Además de toda esta información tan significativa, Aurora nos hace un balance de su trabajo en el que destaca que lo más positivo de trabajar como matrona es vivir un momento tan importante para una pareja junto a ellos. Asegura con cara de emoción que “ser matrona es gratificante y muy bonito”. Su trabajo nace y se nutre del amor entre los demás y son partícipes en todo momento de traer una vida al mundo.
Por otro lado, en cuanto a lo más negativo destaca los momentos de estrés en los que las cosas no van tan bien como se preveía, como por ejemplo los casos de un feto cruz, que son los fetos muerto, donde las matronas tienen la responsabilidad de preparar y psicológicamente a las gestantes. “Tienes que tener el doble de tacto y dentro de lo que cabe, que todo salga lo mejor posible… que empiecen a elaborar bien el duelo desde el momento cero y sobretodo que no sientan dolor, que no escuchen ni vean ningún recién nacido durante su estancia en el hospital”, declaraba con respecto a estos duros casos. También confiesa que trabajar en turno de noche es muy duro, y nunca te acabas de acostumbrar siendo personal sanitario a trabajar festivos como Navidad o Año nuevo. “Sabes que es así y hay que afrontarlo positivamente”, declaraba al respecto.







Sobre su vida fuera de los hospitales, Aurora confiesa que intenta hacer de todo. Como salir a la montaña o leer. También le gusta mucho el deporte por lo que hace running, natación, tenis, hace de árbitro, esquí en temporada… Además, tiene una perra labrador llamada Veza, con la que hace salvamento y con la que ha realizado este mes de Octubre el camino de Santiago, junto con su hermana Ana Pilar.
“También viene bien no hacer nada de vez en cuando, descansar y desconectar un poco del mundo hospitalario”.





Si hablamos de metas profesionales por cumplir, Aurora tan sólo desea cada día ser mejor profesional y seguir disfrutando como siempre con su trabajo. También ha dejado caer, que como todos los que cubren las necesidades de la sanidad pública, desean asegurarse una plaza en este sector.




ENTREVISTA REALIZADA POR: PATRICIA ESCALONA LECIÑANA
(Estudiante de grado en Periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos de Vicálvaro)

AGRADECIMIENTOS:
AURORA MARTÍNEZ ORRUÑO
SERVICIO DE OBSTETRICIA (PARITORIO)
HOSPITAL INFANTA SOFÍA (SAN SEBASTIÁN DE LOS REYES, MADRID)

¡Enhorabuena Marta y Javi!


Como una princesa de cuento de hadas como jamás había visto una hermosura tan dulce, diste el "Si Quiero", fue entrañable el momento, todos nerviosos, contentos, no os quitamos la mirada de vuestros ojos.
Él radiante, jovial, guapísimo, como protagonista de una ceremonia tan importante estuvo expléndido.
Esas miradas felices, esos ojos llenos de Amor llevaré en mi retina mientras viva. No soy tu madre, ni tu hermana, soy tu prima, ... pero en esos momentos tan importantes me sentí tu madre, tu hermana, tu prima la que cuidaba de ti y te adoraba en los veranos que juntas pasábamos con los abuelos en Villavieja de Yeltes.
Brilláis con luz propia. Todo salió perfecto. El tiempo os obsequió con un buen día, soleado y digno de una celebración tan entrañable. Me alegro por vosotros.
Que los hijos vengan y el sol brille cada día de vuestra vida.
Un entrañable abrazo lleno de mimos para los dos Marta y Javi. ¡Os quiero!