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6 de enero de 2013

Todo cambia, nada permanece.

Extraordinaria "Noche de Reyes" en el Hospital Universitario Infanta Sofía.




Por fin llega la noche de Reyes, tan esperada por todos y especialmente por los niños.
Los sueños de todos se nos cumplen y comienza la nueva etapa 2013 y  todo se hará realidad.
LLegaron los Reyes a "Mi Querido Hospital", era muy tarde y los niños dormían plácidamente.
Los camellos son incansables pero quisimos darle un premio por venir a visitarnos. Le teníamos preparado leche calentita para que saciaran su sed y un montón de hortalizas especialmente zanahorias que sabíamos le encantaban.
Con destreza y contentísimos de volver como cada año al Infanta Sofía, los Reyes Magos se bajaron de sus camellos. Estaban alegres, gozosos y querían mimarnos como ellos sólo hacen con los niños, trayéndoles ilusiones, muchísmos regalos, ya que su mágia no conoce la crisis, sólo la abundancia para esos seres chiquitines que en estas fechas están ingresados.
Estábamos alertas de su  llegada y salimos a recibirlos como se merecen.
Un buen banquete le esperaba en la cafetería del hospital. Lo habíamos preparado con esmero, y ellos dieron fe del exquisito Roscón que lleva su nombre.. "Roscón de Reyes" que nos habíamos apresurado a encargar con tiempo en la confitería del "Capricho". Sobró para todos y estaba riquísimo.
Tambíén degustaron canapés, quiché, saladitos, empanada especial, tarta vejetal, langostinos, etc, etc. .... y tortilla de patatas que digeron  que estaba deliciosa, se comieron todo, todo y todo.
Una vez repuestas las fuerzas y con una energía que sólo ellos tienen, entraron a visitar a los niños del hospital.
Estaban dormiditos, uno acababa de nacer y empezaron a repartir su cariño por el Paritorio, subieron sin meter ruido para no molestar a la Unidad de Obstetricia donde los peques que apenas tenían cuarenta y ocho horas de vida dormían en sus cunitas y se estarían soñando pues no paraban de moverse..
Un beso en la frente y todas sus bendiciones recibieron de sus Magestades.
Pasaron por la Unidad de la Excelencia "Neonatos" donde había una paz divina y ellos generosos la respetaron, repartieron bendiciones para que la salud se extendiera a toda la Unidad y así fué su generosidad.
Y por fin pasaron a la Unidad de Pediatría, de donde habían recibido las cartas más preciosas que os podáis imaginar.
Allí unos corazones bendecidos dejaron en sus cunitas, en sus camitas a los mayorcitos y ese besazo en la frente causó la mágia que jamás olvidaré ... remitió la fiebre... sólo los Magos de Oriente lo consiguen todo, sí, todo, todo y todo....
Ivan acompañados de dos guapísimos pajes, muy buenos que cargados con unos saquitos no paraban de sacar juguetes que dejaban con mucho cariño.
Vi la mágia os lo prometo, no se como lo hacían pero no se acababan los juguetes. A mi no me parecían tan grades los saquitos, pero los juguetes se reproducían, sólo ellos lo pueden hacer... ¡qué bonito!
Veloces para volver a Oriente, los Reyes al amanecer se fueron y prometieron volver, nos prometieron salud y trabajo a todos los que allí estabamos y no dábamos crédito a lo que veíamos.. ¡Qué felicidad!...
Los Pajes se quedaron con los niños querían aprovechar un poquito más y disfrutar con ellos.
Voluntarios y muy generosos eran especiales estos pajecillos, recomendados por la Santísima Cofradía del Cristo de los Remedios, Patrono de nuestro querido pueblo "San Sebastián de los Reyes", velaron hasta bien entrado el amanecer los sueños de los peques y quisieron disfrutar con ellos de unos juegos maravillosos momentos que "La salita de Juegos",  todos los juguetes cobraron vida.
Os dejo con este recuerdo especial, la mágia existe, los Reyes también y los Pajes dieron la talla y una gran paciencia y amabilidad con padres, niños y personal sanitario que jamás olvidarán este día.
Espero poder ser vuestra reportera y seguir cada año contando esta mágia divina... ¡que no se acaben tus sueños, niños seguid soñando que los deseos se cumplen, recordadlo siempre.

Os dejo con estas fotos que dan fe, del buen ambiente que se respira en el Infanta Sofía...
Besos mil, todos rellenitos de mágia, salud y armonía.