27 de enero de 2010

En el Infanta Sofía los Doctores Torres y Garijo cirujanos, nos hablan de cirugías cada vez menos invasivas, ahora a través del ombligo


El último paso hacia el menor grado de la mínima incisión acaba de darse con el acceso a través del ombligo como único puerto, de forma que la cicatriz quirúrgica queda camuflada en la huella umbilical

En España, la cirugía laparoscópica con una única incisión (también conocida como SILS) irrumpió casi un año después. La prensa se hizo eco en julio de 2008 de dos colecistectomías practicadas a sendas pacientes con cálculos biliares. Se llevaron a cabo en el Servicio de Cirugía del Hospital Infanta Sofía, en San Sebastián de los Reyes (Madrid), dirigido por Jesús Torres. Desde entonces se suceden estas intervenciones en hospitales de todo el país.

Más allá de la anécdota que a veces recogen los medios sobre tal o cual órgano extraído por el ombligo, la SILS es una realidad que se está asentando cada vez en más servicios hospitalarios. Jesús Garijo, cirujano del Infanta Sofía e impulsor de este abordaje en el centro, lo ve así: "Una cosa es la realización puntual de la técnica SILS, que es apuntarse al carro del futuro, y otra que esta estrategia entre dentro del inventario de técnicas aplicadas de forma sistemática en el hospital. Nosotros queremos sistematizar el procedimiento para poder generalizarlo en los que se esté indicado este abordaje, que no deja de ser laparoscópico".

El servicio que coordina Torres empezó utilizando la cirugía SILS en el tratamiento de la vesícula biliar, para después incorporarla a su protocolo de estadificación de cáncer gástrico y de esófago, a las eventraciones y a la cirugía de urgencia, con las apendicectomías. Es sólo un ejemplo de lo que está ocurriendo en otros hospitales. Lo que parece claro es que la SILS ha llegado para quedarse. "En un paciente con una indicación razonable para abordaje transumbilical nos planteamos la posibilidad. Incluso a veces los enfermos lo demandan, porque han leído sobre ello. No es aplicable a todos los casos, pero reduce las secuelas asociadas a las incisiones en la pared abdominal, así que la sociedad lo va a demandar cada vez más. Aunque no hay que caer en una banalización de la técnica", opina Garijo, para quien los principales beneficios de la SILS son el mejor resultado estético y la disminución de afecciones asociadas a las heridas quirúrgicas (menos dolor y recuperación más rápida).